jueves, 1 de noviembre de 2012

El Día de Muertos en México



Hola mundo. Debido a la importante fecha aquí en mi país, he decidido hablar sobre la tradición conocida como el Día de Muertos.

El Día de Muertos es una celebración de la cultura mexicana que data de la era prehispanica, hace aproxidamente 3000 años cuando etnias (grupo de personas que comparten todo tipo de rasgos culturales y, a veces, territorio) tan importantes como los mayas y los aztecas celebraban a sus ancestros. Para los mesoamericanos de esa época (Mesoamerica es la región comprendida como la parte meridional de México, Honduras, Belice, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Costa Rica) la muerte era vista de una forma distinta a como la percibían religiones como la católica; es decir, las almas de los muertos tenían cierto destino dependiendo de la forma en que sucedió la muerte y no en como fue la vida de la persona en cuestión, entre otras cosas. Los fallecidos eran enterrados con las cosas que utilizaron frecuentemente en vida y con las que podrían necesitar en su camino después de la misma.



Así pues las almas de los difuntos podían tomar tres direcciones:

  1. El Tlalocan o paraíso de Tláloc, dios de la lluvia. A este lugar se dirigían aquellos que morían en circunstancias relacionadas con el agua: los ahogados, los que morían por efecto de un rayo, los que morían por enfermedades como la gota o la hidropesía y los niños sacrificados al dios. Este era un lugar de abundancia y reposo. Los predestinados al paraíso de Tláloc eran enterrados, como si se trataran de semillas, para germinar (proceso mediante el cual una planta se desarrolla hasta convertirse en una flor).
  2. El Omeyocan o paraíso del sol, presidido por Huitzilopochtli, el dios de la guerra. A este lugar llegaban sólo los muertos en combate, los cautivos que se sacrificaban y las mujeres que morían en labor de parto. Estas mujeres eran comparadas a los guerreros, ya que habían librado una gran batalla. Este era un lugar de gozo permanente. De hecho, para las culturas prehispanicas de Mesoamerica, habitar el Omeyocan era un privilegio. En el Omeyocan se festejaba al sol y se le acompañaba con música, cantos y bailes. Los muertos que iban al Omeyocan, después de cuatro años, volvían al mundo, convertidos en aves de plumas multicolores y hermosas. Morir en la guerra era considerada como la mejor de las muertes por los mexicas. Para ellos, a diferencia de otras culturas, dentro de la muerte había un sentimiento de esperanza, pues ella ofrecía la posibilidad de acompañar al sol en su diario nacimiento y trascender convertido en pájaro.
  3. El Mictlán, destinado a quienes morían de muerte natural. Este lugar era habitado por Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, señor y señora de la muerte. Era un sitio muy oscuro, sin ventanas, del que ya no era posible salir.
  4. El Chichihuacuauhco. Este era el lugar para los niños muertos, donde se encontraba un árbol de cuyas ramas goteaba leche, para que se alimentaran. Los niños que llegaban aquí volverían a la tierra cuando se destruyese la raza que la habitaba. De esta forma, de la muerte renacería la vida.


Con la ocupación española se dio una mezcla de tradiciones y celebraciones católicas y prehispanicas. El Día de Todos los Santos (1 de Noviembre) y el Día de los Fieles Difuntos (2 de Noviembre) fueron festividades que se hicieron coincidir con el ritual prehispanicos dando como resultado el actual Día de Muertos.

El 7 de Noviembre del 2003 la United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura o mas comúnmente conocida como UNESCO) distinguió a la festividad del Día de Muertos como Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.



Hoy en día cada familia celebramos esta festividad con nuestras peculiaridades, pero el propósito original es el mismo: recordar y honrar a nuestros seres queridos que ya no se encuentran entre nosotros. Ofrendar, en el Día de Muertos, es compartir con los difuntos el pan, la sal, las frutas, los manjares culinarios, el agua y, si son adultos, el vino. Ofrendar es estar cerca de nuestros muertos para dialogar con su recuerdo, con su vida. La ofrenda se compone de varios elementos con significados variados en el contexto de esta tradición.



  1. Las calaveras de dulce tienen grabado en la frente el nombre del difunto es consumida por familiares y amigos.
  2. El pan de muerto, con su enorme variedad de formas y sabores.
  3. La flor de Cempasúchil ("flor de veinte pétalos" por sus raíces en lengua náhuatl cempoal-xochitl, veinte-flor) que adorna completamente la ofrenda siguiendo la tradición prehispanica donde los mexícas erigían altares, ofrendas y entierros dedicados a sus muertos con el tallo y botones de esta hermosa flor (el tallo de la Cempasúchil puede llegar a medir hasta un metro de altura, mientras que sus botones pueden alcanzar los cinco centímetros de diámetro).
  4. Retrato de la persona recordada.
  5. Pintura de las Animas del Purgatorio. Esta imagen sirve para pedir la salida del purgatorio del alma del difunto por si acaso se encontrara ahí. El Purgatorio es un estado transitorio de purificación y expiación donde, después de la muerte, las personas que han muerto sin pecado mortal pero que han cometido pecados leves no perdonados o graves ya perdonados en vida pero sin satisfacción penitencial de parte del creyente, tienen que purificarse de esas manchas a causa de la pena temporal contraída para poder acceder a la visión beatífica de Dios (El conocimiento inmediato de Dios; visión que fue perdida por  Adan y toda la descendencia humana cuando se cometió el "pecado original").
  6. Doce cirios. Aunque pueden ser menos, tienen que ser en pares, y preferiblemente de color morado, con coronas y flores de cera. Los cirios, sobre todo si son morados, son señal de duelo. Los cuatro cirios en cruz representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa aparte de agua y sal.
  7. Cruz de tierra, la cual le recuerda al difunto su fe. Es de tierra ya que se hace referencia al Miércoles de Ceniza donde se menciona que "polvo eres y en polvo te convertirás", con lo que se le recuerda que regresa a la tierra de la que salió.
  8. Calabaza ya que este fruto ocupa un lugar privilegiado tanto en la cocina tradicional prehispánica como en la actual. Es parte de la tetralogía alimenticia de México, al lado del maíz, el frijol y el chile.



Confieso que muchisimas cosas que investigue y escribí aquí no eran de mi conocimiento. No me queda nada mas que decir Feliz Día de Muertos (o no?? rayos!! jaja).


REFERENCIAS:

  1. Almeida, A. (2009). "Altar de muertos, una tradición".
  2. Cantón Figueroa, P. "El Día de Muertos en México".
  3. "Día de muertos" Wikipedia, La enciclopedia libre.

2 comentarios: